
6 minutos - revista 01 | 2026
Unidos desde hace décadas
Una mirada retrospectiva a la Europa de los años ochenta: en Praga, la capital de lo que entonces era Checoslovaquia, un joven se sienta ante su escritorio. Participa en un proceso de selección: la empresa estatal de comercio exterior dedicada a la importación de maquinaria busca un jefe de servicio, alguien que se encargue de establecer el servicio al cliente en este país comunista para las grúas de un fabricante alemán.
Nombre de este fabricante: Liebherr. El nombre del joven: Karel Kladiva. Lo que empezó como una tarea profesional se convirtió en el punto de partida de una extraordinaria historia de éxito. Hoy, más de cuatro décadas después, Karel Kladiva defiende como nadie una colaboración basada en la confianza, la fiabilidad y una auténtica pasión por la marca Liebherr.

Mr. Klimex: Karel Kladiva en la entrada de la nueva sucursal de su empresa en Přerov, en el este de la República Checa. En el futuro, también se podrán reparar o revisar aquí grúas móviles Liebherr de gran tamaño.
Tras la Revolución de Terciopelo de 1991, Karel Kladiva se aventuró a trabajar por cuenta propia y fundó su propia empresa: Klimex. Gracias a su simpatía, su experiencia y su dinamismo, Klimex se ha convertido en una empresa próspera y en un valioso socio de ventas y servicios para nuestra empresa en la República Checa. “En realidad fue en 1983 cuando el nombre Liebherr apareció por primera vez en mi mesa”, recuerda Kladiva con una sonrisa. Nos reunimos con él en su oficina de Mělník, a media hora en coche de Praga. “Hoy en día, no sólo nos ocupamos del servicio para Liebherr en el país, sino también de comercializar las grúas de Ehingen”.

Próxima generación: “En realidad, llevo toda la vida en Klimex. Desde pequeños, hemos estado aquí acompañando a nuestro padre. Las historias que nos contaba siempre me fascinaban”, recuerda Markéta Kladivová. Junto a ella: su hermano Petr Kladiva.
A ello hay que añadir el alto nivel de competencia en la reparación de grúas usadas. “Karel Kladiva es, de hecho, uno de nuestros socios más antiguos y fiables”, afirma Bernd Rechtsteiner, gerente de ventas de grúas usadas de Liebherr en Ehingen. “Cuando hay una emergencia, Klimex suele entrar en acción”. Y es que la empresa checa es desde hace tiempo algo más que un simple socio de servicio local: asume con regularidad proyectos de reparación complejos y, en ocasiones, encargos especialmente urgentes, sobre todo para la comercialización internacional de grúas usadas. Klimex cuenta con dos talleres y una gran experiencia en su sede central.
“Aquí en Mělník, no obstante, nuestros talleres han llegado al límite de su capacidad”, explica Karel Kladiva. “En las naves sólo podemos reparar grúas de hasta cinco ejes, seis como máximo. Sin embargo aquí, en la República Checa, las máquinas son cada vez más grandes”. Por ello, Klimex ha ampliado considerablemente su hasta ahora pequeña sucursal en el este del país: en una superficie de 23.000 metros cuadrados, ha construido una moderna planta con un edificio de oficinas y un amplio taller de reparación. Actualmente, todas las grúas móviles de la gama Liebherr pueden ser mantenidas y reparadas profesionalmente. Allí, en Přerov, a unos 50 kilómetros de la frontera con Eslovaquia, unos 20 empleados atienden ahora las necesidades de los clientes del este de la República Checa. Y, por supuesto, con el fiable servicio de grúas Liebherr.

Atención al cliente: Un empleado de Klimex revisa una grúa móvil de Hanyš, la mayor empresa de grúas de la República Checa.

La familia – Una pasión
Klimex lleva tiempo diseñando su relevo generacional. Bajo la dirección de su padre, Markéta Kladivová y su hermano Petr aportan su compromiso a la empresa familiar. Petr Kladiva trabaja en la empresa desde 2001. Empezó como mecánico, aprendió desde cero todas las áreas de la empresa y, junto con su padre, es el Director Técnico en Mělník. Tras licenciarse, su hermana Markéta adquirió experiencia internacional, incluido un año en Liebherr Canadá. “Fue una época muy valiosa, pero me di cuenta de que directamente junto a mi padre podía aprender más”. Hoy es responsable del contacto con los clientes, marketing y asuntos financieros en Klimex. “Creo que ser mujer es una verdadera ventaja”, añade: “hay pocas mujeres en este sector, eso me motiva aún más. De hecho, tengo una fuerte conexión con las grúas”.

Jefe de taller: Ondřej Kubát es responsable del trabajo en los talleres Klimex de Mělník.
El nacimiento de una innovación
Gracias al apoyo de sus hijos y al exitoso crecimiento de la empresa, Karel Kladiva puede mirar al futuro con confianza. Sin embargo, como al principio de esta historia, echamos otra mirada atrás, a un capítulo que no puede faltar en el relato de la vida de Karel Kladiva: poco después del cambio de milenio, lleva a uno de sus clientes, Pavel Švestka, a la planta de Liebherr en Ehingen. Švestka tiene una idea audaz: una grúa sobre orugas con pluma telescópica.

Ondřej Kubát realizando el mantenimiento integral de una LTC 1050-3.1. “La reparación más difícil”, dice, “fue la de una LTM 1070-4.2 que había volcado. Hubo que sustituir las dos cabinas, la corona de giro y dos segmentos de la pluma telescópica”.
Un deseo que suena insólito al principio, pero que despierta de inmediato el espíritu inventivo de Ehingen. Este encuentro sentó las bases de una nueva familia de grúas: nuestras grúas telescópicas sobre orugas, que hoy son un éxito mundial.
Un episodio que muestra lo que puede surgir de una pasión vivida. Y cómo el coraje, la curiosidad y la confianza en la colaboración marcan el progreso. Valores que han unido a Liebherr y Klimex durante décadas.
Este artículo fue publicado en la revista UpLoad 01 | 2026.





