Los ensayos de envejecimiento realizados durante varios años y las evaluaciones de cables utilizados en condiciones reales confirman la elevada durabilidad de los cables de fibra de Liebherr. Para ello, varios cables estuvieron expuestos durante 2, 4 y 6 años a las condiciones meteorológicas de diferentes ubicaciones de todo el mundo y fueron sometidos a diferentes configuraciones de unión hasta su rotura en condiciones representativas de la práctica. Los resultados de los ensayos muestran que, incluso después de 6 años, se obtienen valores prácticamente idénticos a los de un cable nuevo.
Paralelamente a los ensayos de envejecimiento, Liebherr analizó el uso de las grúas de fibra disponibles en el mercado y su influencia en la vida útil de los cables. El aumento de la vida útil total permite mantener constante la vida útil del cable, al mismo tiempo que se amplía su periodo de utilización. La nueva regulación aumenta el periodo máximo de utilización permitido de cada cable. Esta medida beneficia especialmente a las grúas cuyos cables han estado sometidos hasta ahora a un nivel de exigencia relativamente bajo. Las evaluaciones de los cables utilizados en condiciones reales durante los últimos siete años muestran que al menos la mitad de las grúas experimenta un aumento significativo de su vida útil. El factor decisivo es el nivel de exigencia al que está sometido cada cable.
Comparación práctica con el cable metálico
El cable de elevación de una grúa, ya sea metálico o de fibra, es un componente sujeto a desgaste, en el que factores como el número de elevaciones, el peso de la carga suspendida y el régimen de trabajo desempeñan un papel decisivo.
La principal diferencia reside en la experiencia acumulada: Los cables metálicos llevan décadas en servicio, mientras que Liebherr cuenta con unos 15 años de experiencia con cables de fibra y ha aplicado mejoras específicas basadas en esta experiencia. Muy pocos cables metálicos alcanzan realmente su vida útil máxima teórica; la mayoría se sustituyen antes debido a daños en el cable. Los análisis realizados en la propia flota de alquiler de Liebherr, compuesta por cerca de 200 grúas, durante un periodo de hasta 13 años muestran que los cables de acero permanecieron en la grúa una media de entre 2 y 2,5 años. Este orden de magnitud también ha sido confirmado por varios grandes socios a partir de sus propias flotas. En la mayoría de los casos de daños en el cable de fibra, la reparación puede realizarse directamente en la grúa, lo que evita tener que sustituir el cable y minimiza los tiempos de inactividad en la obra. En combinación con la reducción de la longitud del cable, es posible solucionar alrededor del 90 % de los daños en el cable, de modo que el cable de fibra puede utilizarse durante la mayor parte de su vida útil, en lugar de sustituirse tras un daño puntual y costoso.
El aumento de la vida útil total y del periodo de utilización se aplica a todos los cables nuevos y a los que ya están en servicio, independientemente del momento de su fabricación. Los clientes no tienen que hacer nada más, ya que la adaptación se aplica automáticamente. La vida útil total se seguirá calculando a partir de la fecha de fabricación del cable, que está registrada en la unión de los extremos de cable. Con independencia de ello, el nivel de exigencia al que está sometido cada cable sigue siendo determinante: si un cable alcanza antes el estado de necesidad de recambio, esto seguirá indicándose, como hasta ahora, mediante la aparición de la señal roja de advertencia.
A finales de año, habrá más de 400 grúas de fibra en el mercado. La nueva regulación beneficia a todas las grúas cuyo uso anterior permita una mayor vida útil. Las evaluaciones de los cables utilizados en condiciones reales durante los últimos siete años muestran que al menos la mitad de las grúas experimenta un aumento significativo de su vida útil.
Las ventajas de un vistazo
Desde Bauma 2025, Liebherr impulsa de forma específica la rentabilidad de la tecnología de fibra: Tras una reducción del 26 % en el precio de los cables de repuesto en abril, ahora el periodo de utilización se amplía hasta un 20 %. Las ventajas de la tecnología se dividen en cuatro ámbitos: manejo sencillo, funcionamiento económico, seguridad de la inversión y un uso más eficiente y responsable. Permite ahorrar tiempo y aumenta el confort y la seguridad en la obra, mientras que décadas de experiencia en bancos de pruebas y en condiciones reales demuestran la robustez y reparabilidad del cable. Además, los aumentos de la capacidad de carga de hasta un 40 % respecto a los sistemas existentes de las grúas de acero permiten un uso más eficiente de los recursos.