
6 minutos - revista 02 | 2026
Capacidad de carga en lugar de dinamita
Pasar por la ciudad de Ulm en tren o en coche significa atravesar uno de los nudos de transporte más importantes del sur de Alemania. Precisamente allí estaba previsto para principios de año un proyecto de desmantelamiento excepcional: un puente de la red federal de carreteras, ya bastante antiguo, debía ser demolido. Sin embargo, cuando el puente atraviesa un tramo de vías férreas de más de 100 metros de ancho, las posibilidades para su demolición son limitadas.
Cuando explosivos no son una opción…
No era posible volarlo con explosivos ni llevar a cabo una demolición convencional con excavadoras. En su lugar, fue preciso desmontar la estructura deteriorada en segmentos individuales y retirarlos con precisión. Tras aproximadamente una semana de trabajo ininterrumpido con grúas, el gran puente se seccionó en 52 tramos y se desmanteló por completo. Una grúa sobre orugas LR 11000 de Liebherr desempeñó un papel fundamental en la operación.

Debido al cierre total de las vías ferroviarias, todo el proyecto debía desarrollarse a contrarreloj. El equipo de la empresa suiza de grúas y logística Emil Egger AG, además de la gran grúa sobre orugas, también desplazó al lugar una grúa móvil Liebherr LTM 1650-8.1 para enfrentarse al apretado calendario. Las sierras de cable diamantado estuvieron en funcionamiento día y noche cortando la antigua estructura de hormigón pretensado, segmento por segmento. Previamente, las distintas secciones del puente se habían acoplado al gancho de la LR 11000, de modo que, una vez cortadas por completo, pudieran izarse de forma controlada.

“¡Arriba el gancho!”: Peter Stricker conoce la LR 11000 como pocos. Durante el desmantelamiento del puente en Ulm, se encargaba durante el día de manejar con precisión esta grúa gigante.
“Uno de los grandes retos de este extraordinario proyecto de infraestructura en la ciudad de Ulm fue la segmentación de las partes del puente. En este sentido, fue fundamental poder determinar con la mayor precisión el peso de cada uno de los tramos. Solo así pudimos compensar la carga prevista mediante el contrapeso Derrick de la grúa y levantar el objeto de forma segura tras su corte completo”, explica Michael Egger, director de Emil Egger AG. “En el caso de las secciones de vía más grandes, de unos 400 metros cuadrados, la LR 11000 llegó a soportar cargas brutas de hasta 510 toneladas en su gancho”.

Dimensiones sobresalientes: Los medios de sujeción de Dyneema son sistemas textiles de elevación y amarre que ofrecen una gran capacidad de carga con un peso propio reducido. En comparación con las cadenas de acero o los cables de acero, suponen solo una fracción de su peso, lo que facilita considerablemente su manejo en los trabajos de construcción. En el gancho de la grúa también se aprecia el balancín de compensación, que garantiza una distribución uniforme de la carga entre todos los ramales.
750 toneladas de contrapeso
Para la operación, la empresa suiza había traído, entre otras cosas, suficiente contrapeso. En total, se colocaron un máximo de 750 toneladas de acero en la grúa sobre orugas. Solo el contrapeso Derrick suponía 450 toneladas, que en algunas operaciones de elevación se extendía hasta un radio de 30 metros mediante el bastidor abatible V-Frame, de ajuste hidráulico. “Por supuesto, V-Frame y VarioTray han sido de gran ayuda y nos han facilitado mucho el trabajo”, afirma Egger. “Especialmente en las operaciones en las que debíamos acercar los elementos del puente desde una distancia considerable y depositarlos cerca de la grúa sobre orugas. Gracias al contrapeso Derrick divisible no tuvimos que realizar el laborioso proceso de cambio de contrapeso con una grúa auxiliar”.

Las 24 horas del día trabajando en el desmantelamiento del puente. Se aprecia claramente en la parte trasera de la grúa: el bastidor V-Frame plegado con la plataforma de contrapeso divisible VarioTray.
El complicado desmantelamiento del puente se llevó a cabo con la ayuda de una grúa en dos fases: Para las primeras tareas de elevación, que eran también las más pesadas, y en distancias relativamente cortas, la grúa sobre orugas estaba equipada con una pluma principal de celosía de 84 metros de longitud. A continuación, se alargó la pluma hasta los 126 metros para poder desmantelar también los segmentos del puente más alejados.

Gran alcance: Con su pluma de celosía de 126 metros de longitud, esta grúa sobre orugas eleva segmentos de puente desde una gran distancia por encima de las vías férreas. Fueron necesarios unos 40 transportes de gran tonelaje y cuatro días de trabajos de montaje para que la grúa sobre orugas pudiera comenzar a funcionar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con la emblemática catedral de Ulm como telón de fondo.

Turno nocturno: Las sierras fueron abriéndose paso a través de la maciza estructura del puente. Para el operador Max Frei, esto significaba máxima concentración, a menudo durante varias horas seguidas.
Sistemas de sujeción sofisticados
Emil Egger AG es una empresa especializada en proyectos exigentes de ingeniería civil e infraestructura. Además de grúas de gran potencia, también cuenta con sistemas especiales de sujeción y elevación que permiten elevar de forma segura y eficiente los componentes más pesados. Michael Egger ha equipado sus grandes grúas sobre orugas, la LR 11000 utilizada en Ulm, y una LR 1700-1.0 con un innovador sistema de suspensión Dyneema. De este modo, incluso con cargas de más de 600 toneladas, permite utilizar eslingas relativamente ligeras. El sistema se complementa con un balancín de compensación especial situado en el gancho. Este garantiza una distribución uniforme de la carga y asegura que los cuatro ramales del cable permanezcan tensados en todo momento.

Demolición: Inmediatamente después del desmantelamiento, varias excavadoras de demolición se pusieron manos a la obra con sus potentes pinzas para retirar las grandes piezas de hormigón armado. Los escombros generados se retiraron de forma continua para dejar espacio al siguiente tramo del puente.
La estructura, de unas 5 toneladas de peso, ofrece también otra ventaja. Como explica Michael Egger: “gracias a los radios generosamente dimensionados y a los grilletes de cuerpo ancho diseñados especialmente, no es necesario reducir la capacidad de carga debido a los bordes afilados del gancho o del grillete. Un factor decisivo en operaciones de izado de cargas pesadas como las realizadas en Ulm”.
Tras aproximadamente una semana de trabajo con la grúa, tanto de día como de noche, el antiguo puente pasó a ser historia. Los últimos elementos de hormigón habían sido retirados y las vías ferroviarias despejadas. Sin embargo, para estas grúas no significa aún una despedida definitiva de Ulm: con la construcción del nuevo paso elevado y el posterior desmantelamiento del carril en sentido contrario, las máquinas rojas de Emil Egger AG volverán muy pronto a esta ciudad a orillas del Danubio.
Este artículo fue publicado en la revista UpLoad 02 | 2026.




