
3 minutos - revista 01 | 2026
El sueño de Jakob de tener una grúa y cómo se hizo realidad
Cuando Liebherr se enteró de la existencia de este proyecto tan especial, lo tuvo claro de inmediato: ¡debemos conocer a este joven inventor!
Jakob Springer, un niño de nueve años de Granheim, en la región del Jura de Suabia, ha conseguido algo que impresiona tanto a los constructores de grúas como a los profesionales experimentados: construyó su propia grúa sobre orugas, inspirada en la Liebherr LR 13000, una de las grúas más grandes y potentes del mundo.

Fans de las grúas: Jakob con Bernd Boos, director técnico de construcción y desarrollo de Liebherr en Ehingen.
Jakob construyó su grúa de madera sin planos de construcción, sólo con ideas e imágenes de Internet. Por ello, le invitamos a visitar junto a su familia la planta de Liebherr en Ehingen. Allí le esperaba una sorpresa especial: nuestro director técnico de construcción y desarrollo Bernd Boos aprovechó para mantener una “charla de expertos” con el joven diseñador. Jakob es un verdadero creador. Todo empezó con un belén que construyó él mismo. Le siguieron una conejera para un amigo, una cama elevada para su madre Marina e incluso una catapulta de bombones para la familia. Pero su mayor proyecto hasta la fecha lo supera todo: una grúa sobre orugas de 3,70 metros de altura hecha de madera.

Descanso merecido: el chasis está casi terminado.
¿Cómo surgió la idea?
Jakob nos lo cuenta: “La LR 13000 de Lego era demasiado cara. Por eso, mi madre me dijo: pues constrúyela tú”. Este alumno de cuarto de primaria dedicó cuatro semanas a hacer realidad su modelo. Con una cinta métrica, sierras y un destornillador inalámbrico, convirtió listones y tablas en una grúa funcional. Las orugas proporcionan estabilidad, una manivela sirve de accionamiento y unos pesos hechos de arena mantienen el equilibrio. “¡Funciona!”, dice Jakob con orgullo. Y, como demostración práctica: utilizó su nueva grúa para levantar su casa de madera autoconstruida.

Creatividad en lugar de planos
¿Por qué es tan especial el proyecto de Jakob? Trabajó sin CAD, ni manual de instrucciones, sólo con la imaginación, paciencia y artesanía. Utilizó como guía imágenes sacadas de Internet. “Reflexiono sobre cuál es la mejor forma de hacer que funcione”, afirma. Su padre Thomas sólo intervino para asistir en las tareas más complicadas. El resto es obra de Jakob y de su pasión por la construcción.
A pesar de su corta edad, Jakob tiene claras sus aspiraciones profesionales: “me gustaría ser jefe de obra y montar mi propia empresa de construcción”. Hasta entonces, seguirá trasteando, pues hay mucho espacio para nuevos proyectos en el jardín. ¿Su motivación? La curiosidad, el aprendizaje práctico y el placer de convertir piezas sencillas en un sistema que funcione.
Tecnología que inspira ...
... incluso a los más jóvenes. Es un honor para Liebherr suscitar tanto interés. ¿Quién sabe? Quizás algún día veamos a Jakob como un verdadero jefe de construcción, con una grúa Liebherr en su obra.
Este artículo fue publicado en la revista UpLoad 01 | 2026.





