
5 minutos - revista 01 | 2026
Arte filigrano en la construcción de puentes
La ciudad de Horb goza de unos paisajes que parecen sacados de un cuadro gracias a su ubicación en el valle del Neckar, entre la Selva Negra y el Jura de Suabia. Aquí se está levantando una construcción imponente a gran altura sobre el Neckar: un puente extradosado de 667 metros de longitud y unos 65 metros de altura no solo supone una circunvalación ansiada de la localidad, sino también un ejemplo destacado de la ingeniería moderna en la construcción de puentes y de la utilización de grúas a nivel mundial.
En el límite de lo posible: Construcción de puentes en el valle del Neckar
¿Extradosado? Suena a alta ingeniería y eso es lo que es. Este método de construcción combina la elegancia de los pilones bajos con la resistencia del hormigón pretensado y los tirantes.

Las estrechas serpentinas y el espacio reducido supusieron un reto para el equipo y las grúas.
Para garantizar que la estructura no se deforme bajo el peso del primer camión que cruce el puente a pesar de su esbelta silueta, se han instalado chapas de acero continuas en la parte inferior de la calzada, que están firmemente unidas al hormigón mediante miles de pernos de cabeza. Pero estas “chapas” están lejos de ser finas: con grosores de entre 7 y 14 centímetros y longitudes de hasta 157 metros, se trata de planchas de acero macizo.
En lugar de soldar chapas cortas individuales sobre el puente, lo que habría bloqueado la construcción durante semanas, se soldaron en el suelo, en paralelo al resto de los trabajos, formando largas planchas de acero para luego izarlas como una sola pieza. Pero esta técnica elevó el peso de cada elemento hasta 70 toneladas. Para evitar que las chapas se doblaran al levantarlas, se fijaron a un travesaño de celosía. Junto con los dispositivos de izamiento, se obtuvieron cargas de 85 y 102 toneladas, que hubo que elevar desde el valle hasta el puente que se estaba construyendo a una altura de 65 metros.

Jonathan Mattis, Wiesbauer
Wiesbauer empleó una LR 1700-1.0 con pluma principal de 132 metros, plumín fijo de 12 metros y hasta 375 toneladas de contrapeso, así como una LTM 1650-8.1 con arriostramiento en Y, 155 toneladas de contrapeso, extensión telescópica de 16 metros y plumín abatible de 38,5 metros.
“La grúa sobre orugas LR 1700-1.0 era perfecta para este trabajo, ya que la grúa tenía que moverse para recoger las chapas y luego girar hasta la posición correcta con las chapas enganchadas al puente”, explica Jonathan Mattis, operador de Wiesbauer. “Hubo que colocar un total de cuatro chapas grandes. En dos de ellas fue necesario el apoyo de una LTM 1650-8.1 porque había que cubrir distancias mayores”. La LR 1700-1.0 se colocó aproximadamente en el centro del valle, justo delante de la sección del puente. “La LR 1700-1.0 colocó inicialmente la carga de 85 toneladas en una posición accesible sobre el puente. Allí, los mecanismos de izamiento se recolocaron y se giraron hasta su posición final junto con la LTM 1650-8.1 para depositarlas con precisión milimétrica”, explica Mattis.
Mi favorita es Liebherr: la mejor tecnología y fácil de manejar.
Tecnología precisa y coordinación milimétrica
La combinación de VarioTray y V-Frame convirtió a la LR 1700-1.0 en una herramienta decisiva en condiciones de trabajo estrechas: el radio del contrapeso podía ajustarse de forma continua entre 13 y 21 metros, según el radio de trabajo. Durante todo el proceso de elevación, el radio del contrapeso tuvo que ajustarse constantemente para mantener el equilibrio exacto. Mattis destaca: “Se requería un radio de contrapeso mínimo de 13 metros para el giro. Para depositar la carga en la parte superior del puente, el contrapeso suspendido tuvo que empujarse de nuevo hacia fuera. Por suerte, este movimiento funciona perfectamente en la grúa de Liebherr”. La elevación exigió el máximo nivel de precisión en el control y la coordinación de ambas máquinas. Durante el izado en tándem, el radio de trabajo de la grúa sobre orugas alcanzó 96 metros.

Para evitar que las chapas se doblaran al levantarlas, se fijaron a un travesaño de celosía.
Logística al límite
El montaje de las grúas también requirió una logística sofisticada. El lugar de trabajo se encontraba en un valle estrecho: al norte el río Neckar, al sur una línea de ferrocarril. Era imposible encontrar una ubicación alternativa. Todos los componentes tuvieron que cargarse en góndolas de 8 ejes para poder recorrer con seguridad las sinuosas carreteras hasta el emplazamiento de la grúa en el valle. “Ya el montaje fue un trabajo de alta precisión”, informa Ralf Hofmann, operador de la LTM 1650-8.1. “Al montar el plumín abatible, solo teníamos un metro de espacio hasta el final del camino”. Acercarse al puente era imposible, ya que el borde de interferencia solo dejaba un metro de espacio libre para la elevación.
Wiesbauer había calculado varias opciones, incluido el uso de una grúa sobre orugas más potente. “Nuestra LR 11000 podría haber soportado la carga sola desde su ubicación fija”, explica el director del proyecto Jochen Wiesbauer, “pero el radio del contrapeso habría requerido que se girara sobre el río, y eso no era una opción”. También se pensó en una grúa móvil más grande, ya que la LTM 1650-8.1 estaba trabajando al límite de su capacidad. Pero las dimensiones de la LTM 1750-9.1 de 9 ejes no le permitían llegar al valle.

Sin las innovaciones de Liebherr VarioTray y V-Frame, la operación no habría sido posible.
Planificación con sistema y experiencia
La operación se planificó utilizando el planificador de trabajo LICCON de Liebherr y un sistema CAD para simular con precisión todos los movimientos y las cargas. Sin embargo, parte del trabajo dependió de la experiencia práctica, especialmente en la coordinación fina de las grúas durante el funcionamiento en tándem.
“Aquí la experiencia es esencial”, subraya el operador Tim Moll. “No se puede calcular todo de antemano. Valorar bien todos los criterios al enganchar la carga y al posicionar la bandeja del contrapeso es crucial.” Tras varios días de intenso trabajo, las cuatro chapas quedaron bien encajadas: un éxito que combinó precisión, tecnología y trabajo en equipo.
Este artículo fue publicado en la revista UpLoad 01 | 2026.





